Existe una creencia bastante extendida cuando se habla de cocinas.
Las cocinas más bonitas suelen ser las menos prácticas.
Y las cocinas más funcionales suelen sacrificar parte de su diseño.
Pero ¿realmente tiene que ser así?
En uno de nuestros últimos proyectos en Gijón nos propusimos precisamente lo contrario: diseñar una cocina capaz de destacar visualmente, pero preparada para el uso diario de una familia.

El diseño empieza mucho antes de elegir un color
Cuando pensamos en una cocina solemos fijarnos primero en los acabados.
01 El color 02 La encimera 03 Los tiradores
Sin embargo, las decisiones más importantes suelen ser otras.
La distribución, el almacenaje o la forma en la que utilizamos el espacio son las que realmente condicionan cómo será la experiencia diaria dentro de la cocina.
En este proyecto la prioridad fue aprovechar cada centímetro disponible sin sobrecargar visualmente el conjunto.

Más almacenaje sin que la cocina parezca más grande
Uno de los mayores problemas que encontramos en muchas viviendas es la falta de espacio útil.
Por eso incorporamos soluciones que permiten almacenar mucho más sin afectar a la estética:
01 Cajones de extracción total
02 Despensero extraíble
03 Botellero integrado
04 Almacenaje en ambos lados de la isla
05 Columnas de gran capacidad
La clave no está en tener más muebles, está en que cada mueble trabaje mejor.
La isla ya no es solo una moda
Durante años las islas han sido vistas como un elemento puramente estético.
Sin embargo, cuando están bien diseñadas se convierten en uno de los espacios más útiles de toda la vivienda.

En esta cocina funciona como:
✓ zona de trabajo
✓ punto de reunión
✓ desayunador
✓ espacio adicional de almacenaje
Y gracias a la entrada de luz natural se convierte en uno de los lugares más agradables de la casa.
Tecnología que se ve menos… y ayuda más
Cada vez más clientes buscan cocinas visualmente limpias.
Pero eso no significa renunciar a prestaciones.
Un buen ejemplo es el sistema de extracción integrado en la propia encimera.









